"La clave en esta nueva era será la flexibilidad"

"La clave en esta nueva era será la flexibilidad"

Alvaro García-Sampedro, director IMA (Industry Management and Automation)

¿Cuál cree que será el principal cambio que está viviendo la industria a consecuencia de la COVID-19?

La actual pandemia es lo que se llama un cisne negro. Es un suceso inesperado y de un impacto socioeconómico brutal, que ha cambiado la forma que tenemos de relacionarnos, de trabajar, de comunicarnos. A toro pasado es fácil decir lo que habría que haber hecho y lo que tenía que estar preparado para una pandemia de la que los expertos venían hablando desde hace años. Pero lo cierto es que casi nadie estaba preparado para algo así.

A nivel industrial nos hemos encontrado con paradas forzosas de producción, cierres sanitarios de diferentes industrias, caída de la demanda sin precedentes. Pero por otra parte se están produciendo problemas de suministro, dificultades para la puesta en marcha de máquinas e instalaciones, práctica cancelación de visitas y reuniones presenciales entre proveedores y clientes. Sin embargo, dentro de la adversidad tenemos la suerte de que esta situación se haya producido en un momento en que muchas empresas habían comenzado ya sus procesos de digitalización, en que la red española de acceso a internet es de las mejores del mundo, y en que se hayan dado ya los primeros pasos en relación con la Industria 4.0. Una situación como la actual obliga a las empresas a ser flexibles y rápidas, tanto en su diseño de productos, como en la fabricación de series ajustadas a la demanda, con procesos optimizados e integrados entre proveedores, fabricantes y clientes. Eso es, en definitiva, lo que se persigue con la Industria 4.0. 

La crisis que estamos viviendo tiene consecuencias importantísimas sociales, sanitarias, económicas, y va a obligar a las industrias a adaptarse a un entorno difícil, muy competitivo y donde hay que primar la eficiencia. Solo aquellas que sean capaces de hacerlo conseguirán prosperar. Que duda cabe que para ello, la digitalización y la automatización son los factores claves. Si la industria tradicional, con muchos procesos manuales e intensiva en mano de obra no cualificada, ya tenía muchas dificultades antes de la pandemia de la COVID-19, ahora se ha convertido en inviable.

¿Cómo ha adaptado su firma la cartera tecnológica que ofrece al mercado para responder a este nuevo escenario?

Desde Phoenix Contact llevamos trabajando en la Industria 4.0 desde el primer momento en que comenzó a desarrollar el concepto, en 2011. Estamos en los diferentes comités de normalización, promovemos nuestras soluciones en el mercado desde 2015, comenzando por la infraestructura de redes, ciberseguridad, hasta llegar a la integración en la nube, fog/cloud computing, gemelo digital, etc. Una de las tecnologías más demandadas en la actualidad es la que permite hacer accesos remotos seguros, recalcando la importancia de la ciberseguridad, para puestas en marcha, mantenimientos o recogida de datos. Si esto último es importante, en una situación en la que la posibilidad de desplazamiento está restringida, se convierte en algo fundamental.

Otra tecnología que crece mucho es la tecnología PLCnext, que consiste en unir lo mejor de los mundos OT e IT en dispositivos de control. De forma que se tiene un sistema de control capaz de ser programado en lenguaje de autómata, IEC 61131, pero también en cualquier lenguaje de alto nivel (C++, C#, Java, etc), e incluso con software de modelación matemática (Matlab Simulink), empleando el entorno de programación deseado (Visual Studio, Eclipse) pero con comportamiento en tiempo real, al igual que en cualquier PLC.

¿Se ha reestructurado la cadena de suministro de su firma para asegurar plena disponibilidad de su tecnología?

No hay que olvidar que independientemente de donde se sitúen los centros de producción, y en nuestro caso los tenemos repartidos por todo el mundo, siendo los más importantes los de Alemania, los componentes que se emplean pueden proceder de cualquier lugar del mundo. En especial, los componentes electrónicos suelen proceder del sudeste asiático. Durante las fases más duras de la pandemia el mantenimiento de la cadena de suministro ha sido una tarea muy compleja.

El mayor problema fue el transporte. Una parte fundamental del transporte de estos componentes se hace por vía aérea, aprovechando los vuelos comerciales. Al cancelarse la mayor parte de dichos vuelos, los envíos que se hacían en 3 o 4 días, pasaron a tardar varias semanas. Eso causa un estrés muy importante en la cadena de suministro. En nuestro caso se ha minimizado en lo posible gracias a los stocks existentes para la producción y a la búsqueda de proveedores y rutas alternativas. El objetivo final es minimizar este impacto en nuestros clientes.

¿Qué nuevas dinámicas de negocio cree que serán claves para el éxito en esta nueva normalidad mundial?

La clave va a ser la flexibilidad. Flexibilidad para adaptarse a un entorno cambiante, competitivo; flexibilidad para adoptar alianzas locales con partners, proveedores y distribuidores; flexibilidad para pensar fuera de lo normal (thinking outside of the box). Flexibilidad para hacer las cosas de forma diferente respecto a como siempre se han hecho.

¿Como han evolucionado las previsiones de negocio que hace su firma para este 2020 y el 2021?

En cuanto a esto, tenemos la suerte de estar activos en todos los países industrializados del mundo, y en la práctica totalidad de los sectores industriales. Por ello somos razonablemente optimistas. Esperamos que las caídas de unos sectores se compensen con los crecimientos de otros y de esa forma tener un año 2020 similar al año 2019. Por otra parte también están todos los medios disponibles, personal, máquinas, materias primas, para ser capaces de adaptarnos al aumento de demanda que estamos seguros de que se producirá en 2021.

¿Qué representa un evento como las DIGITAL JAI en la reactivación de la industria?

Hace ya muchos años que las JAI se han convertido en una referencia para la automatización industrial. Esto es un hecho y así lo reconocemos todos los fabricantes, la prueba está en el éxito de convocatoria, que ya quisieran muchas ferias sectoriales. Su papel promocionando las nuevas tecnologías de automatización, especialmente las relativas a la Industria 4.0 es indudable. El hacer las jornadas de forma digital tiene el inconveniente de que se pierde el contacto directo, pero la gran ventaja de que su difusión potencial es mucho más grande.